por Rosa Perez
Un profesor de ética, lleva a su clase varios objetos y los coloca en su escritorio.
Cuando da comienzo a la clase toma un frasco grande y vacio de mayonesa y procede a llenarlo con unas cuantas piedras de regular tamaño. Entonces pregunta a sus estudiantes si el frasco esta lleno. Todos dicen que sí.
Entonces el profesor saca una bolista de municiones medianas y las vacia en el frasco y agitandolo poco a poco las municiones van llenando los espacios vacios entre las piedras. De nuevo pregunta si el frasco esta lleno. Todos respondieron, riéndose, que ahora si.
El profesor toma ahora una bolsita de arena y la va vaciando en el frasco mientras sacude un poco. La arena termina de llenar los espacios vacios. "Ahora bien -dice el profesor- quiero que reconozcan y entiendan que ésto es como sus vidas. Las piedras grandes son las cosas importantes (sus familias, su socios, su salud, sus hijos), cosas que cuando todo lo demas se pierde todavia llenarán sus vidas. Las municiones representan cosas que cuentan algo menos, como su trabajo, su casa. Y la arena sería todo lo demas, las cosas insignificantes en sus vidas"."Si ustedes llenan el frasco primero con la arena, no habra espacio para las piedras y las municiones. Lo mismo ocurre con vuestras vidas. Si pierden su tiempo y energia en nimiedades nunca quedara espacio para las cosas que realmente deben importarles. Ocúpense primero de las piedras y municiones, lo que mas importa. Establezcan prioridades, el resto será pura arena".
Pero entonces un estudiante se levanta, toma el frasco que todo el mundo, incluido el porfesor, consideran totalemente lleno y procede a vaciar una lata de cerveza dentro del mismo.
Por supuesto la cerveza rellenó los intersticios sobrantes dentro del frasco y verdaderamente dejó el frasco, ahora si, totalmente lleno.
¿Y la moraleja?
No importa cuán ocupada este tu vida, siempre quedará espacio para una cervecita
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